miércoles, julio 27, 2005

Doña Zorka y sus dos maridos






En la historia de Doña Flor y sus dos Maridos, según recuerdo, doña Flor quedó viuda y tenía un marido nuevo, sin embargo el fantasma del anterior no la dejaba tranquila, siempre se le aparecía en las situaciones menos convenientes, le quitaba libertad, le provocaba añoranzas y en el fondo ella no quería que se fuera...

Eso me pasa con la pobreza, más exactamente la no-riqueza. Comencé por el final, pero como es un círculo no importa. Voy a esforzarme por ser clara, aunque está difícil.

Hace un buen rato ya que caché que mi paradigma era el de la pobreza y hace rato también declaré que no quiero seguir reproduciéndolo y no obstante eso no puedo deshacerme de él. Xuxa que está difícil... Bueno a quien tenga escrúpulos en conocer mis intimidades es mejor que no siga leyendo.

Puta que es rico ser pobre, que wea más cómoda, ser pobre es un comodín, sirve de respuesta para todo, todo, todo, todo. De todos los resentimientos es uno de los que goza de mejor estatus, o sea tiene una popularidad increíble, sirve para justificar la vida, pa justificar todo lo que no hago, claro porque gracias a esa “condición” hasta la acción más pequeña parece una hazaña. Es como el dicho “en el país de los ciegos el tuerto es rey”.

Pero el país de los ciegos no es todo el reino y los ciegos desarrollan mucho mejor sus otros sentidos. Que mediocre.

Según las estadísticas estoy cercana a la mitad de mi vida, una vida que hasta ahora –en relación a la plata- la he vivido “cómodamente” y si fuera por mi la seguiría viviendo así.

Es cómodo avanzar al ritmo de la pobreza, sobre todo cuando es una opción velada, pero viéndola de frente, cara a cara, sopesando todos sus alcances, teniendo la oportunidad de ver lo que otros no han visto y mantenerse por opción a la “vuelta de la rueda” comienza a ser una carga pesada. Una molestia en la conciencia, que se perfila como herencia y esa ya es otra historia.

Llegué a un punto en que "rehabilitarme" de ese paradigma forma parte fundamental de hacer realidad algo tan básico como que "hombres y mujeres nazcan libres y en igualdad de condiciones". ¿Quién soy yo para cortar las alas de quienes quieran volar? Si quiero puedo no aprender nunca a volar, pero eso implica que voy a ser incapaz de enseñar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pense que lo de doña Flor, era por el "Bis en el Sabado"

Claudia Ramos dijo...

Zorka,
Que heavy lo que planteas, LA POBREZA NO ES SOLO MONETARIA, SI NO QUE EXISTEN VARIOS TIPOS DE ESTA, MI PREGUNTA ES ¿COMO ESTAS DETERMINAN Y MARCAN NUESTRAS VIDAS, ES ASI?

Anónimo dijo...

acá lo encontré, buena pregunta che...lo leere y pensare y te respondo vesos cba.